El autónomo dependiente (TRADE) y el falso autónomo

Desde hace un tiempo estamos presenciando la proliferación de ofertas para trabajar como autónomos y autónomas para un único cliente.  Como ejemplos representativos podemos encontrarnos con:

  • Los empleos que surgen de la economía colaborativa.
  • Los trabajos ofrecidos por empresas extranjeras que, en la búsqueda de mano de obra barata en el sector de la programación, redacción de contenidos, etc… ofertan a españoles prestar sus servicios para ellas, con la condición de ser autónomos.

Obviamente, el hecho de trabajar con un autónomo supone una notable ventaja para la empresa pagadora: se ahorra gastos, no asume riesgos por el desarrollo de la actividad de su «proveedor» y evita ataduras sujetas a la normativa laboral. Pero, ¿qué ocurre en el lado del trabajador? ¿Es rentable para ti? ¿Conoces tus derechos en el caso de encontrarte en esta situación? 

Si te estás planteando optar a algún trabajo de estas características o si ya estás trabajando de este modo, te recomendamos que pares un momento y te leas este artículo para valorar bien la situación.

La figura «TRADE»: Trabajador Económicamente Dependiente

Para empezar, si más del 75% de tus ingresos provienen de una misma fuente (de un mismo cliente, sin importar la nacionalidad) y cumples con los requisitos que a continuación enumero, debes saber que eres TRADE (Trabajador económicamente dependiente).

Requisitos para ser considerado TRADE:

Los requisitos para ser considerado trabajador económicamente dependiente son:

  • Que más del 75% de los ingresos provengan del mismo cliente.
  • No tener trabajadores a tu cargo.
  • No externalizar tu actividad ni total ni parcialmente, es decir, no puedes subcontratar a otros autónomos ni tener trabajadores contratados.
  • Disponer de infraestructura y recursos propios para la realización de tu actividad, independientes de los de tu cliente.
  • Percibir una retribución variable.
  • No ser titular de locales comerciales, industriales ni de oficinas se servicio al público.
  • No ejercer la actividad de manera conjunta con otros autónomos mediante sociedades.

Derechos y ventajas de los autónomos TRADE

Fundamentalmente, un TRADE tiene reconocidos algunos de los derechos que se les reconocen a los trabajadores asalariados. Entre ellos, los más relevantes son: 

  • tienes derecho a 18 días de vacaciones,
  • tendrás una indemnización por fin de contrato si es por causa injustificada y
  • acceso a la jurisdicción social (que, en general, suele proteger más al trabajador).

Como ventaja fiscal, y solo por el hecho de la procedencia de tus ingresos, en la declaración de la renta podrás aplicar una reducción que oscila entre los 2.000€ y los 3.700€ sobre el beneficio de la actividad. Pero cuidado: para aplicarte esta deducción al menos el 70% de las rentas tienen que estar sujetas a retención. Esto quiere decir que para clientes extranjeros (tanto de la Unión Europea como de fuera de la UE) no se podrá aplicar esta reducción.

Como todos los autónomos, si quieres tener derecho a paro, tendrás que cotizar por cese de actividad (recuerda marcarlo a la hora de hacer el alta en seguridad social). Adicionalmente, en el caso del autónomo dependiente, se exige formalizar el contrato y comunicar la finalización del mismo.

Contrato TRADE o TAED

Es muy importante que, para disfrutar de tus derechos sociales como autónomo TRADE, legalices tu situación mediante la formalización de un contrato con tu cliente y lo registres en la Oficina del Servicio Público de Empleo. Tienes un plazo de 10 días desde el momento de la firma para registrarlo, debiendo comunicar tantas modificaciones se hagan del contrato durante la vida del mismo, como la extinción de éste.

En caso de que tu cliente sea extranjero, el registro deberás hacerlo presencialmente en las direcciones provinciales del SEPE.

No obstante, no es necesario el documento del contrato para acceder al ahorro fiscal que se practica en el IRPF, siempre y cuando tu cliente tenga domicilio en España. 

La pérdida de la condición de TRADE lleva aparejada la pérdida de los derechos que de esta figura se derivan. El cliente podrá pedirte anualmente un certificado de rendimientos para justificar la condición de TRADE. ¡Ojo! Porque en el modelo del contrato «TRADE» el autónomo hace una declaración fehaciente de que cumple las premisas para serlo, por lo que la pérdida de la condición sería causa resolutoria para la extinción del contrato.

El «falso autónomo»

Como siempre: hecha la ley, hecha la trampa. Hay empresas que quieren abusar de la existencia de esta nueva forma jurídica (TRADE) e intentan disfrazar al trabajador por cuenta ajena en un falso autónomo. Esto no es legal y podrás identificar este fraude si:

  • La retribución, periodicidad y cantidades son estipulados por la empresa.
  • Hay dependencia: el tiempo y el horario, estructura del trabajo y tareas son definidos por la empresa, que establece la forma de realización del trabajo.
  • El material con el que desempeñas el trabajo es de la empresa, aunque en algunas ocasiones lo puede aportar el trabajador.

Repercusiones de ser considerado «falso autónomo»

Si se dan los indicios de fraude, el riesgo lo va a correr la empresa contratante, ya que los tribunales podrían reconocer la existencia de una relación laboral entre el trabajador y su «cliente». De probarse dichas circunstancias, obligarán a la empresa pagadora a cotizar por los últimos cuatro años (con todos los recargos correspondientes), a pagar las diferencias entre la remuneración recibida y el salario establecido en el convenio colectivo aplicable al sector, y además, podría reconocerse la condición de «fijo» al trabajador que era «falso autónomo». 

Además, las sanciones para la empresa oscilan entre los 3.126€ y los 10.000€, pudiendo alcanzar la tipología de delito penal en el caso en que las cuotas impagadas superasen los 50.000€.

Valorar si es mejor ser autónomo o ser trabajador asalariado

A muchas personas se les presenta la tesitura de tener que elegir entre las dos opciones: ser autónomo dependiente (TRADE) o trabajar como asalariado para la empresa. Comparar económicamente una opción respecto a la otra no es algo tan sencillo como pudiera parecer, por el propio funcionamiento de los sistemas y de las diferencias en las prestaciones y cotizaciones de cada uno. 

Para ayudar a hacer los cálculos y comparar las dos opciones con seguridad, mi compañero Moisés redactó un artículo en el que pone un ejemplo real, con todos los cálculos reales, en el que puedes comparar correctamente a un trabajador autónomo con un trabajador asalariado. De hecho si te descargas desde ahí la hoja de cálculo puedes incluso modificar los importes y «jugar» con los números para entender bien qué opción es más interesante para ti.

Después de hacer tus cuentas y valoraciones personales, si estás decidido a ponerte la capa de súper héroe y convertirte en trabajador autónomo… ya sabes, puedes contar con nosotros. Formar parte de Cuéntica hace que las cosas sean mucho más fáciles, que te centres en los temas realmente importantes, y evita que cometas errores. Déjanos acompañarte en el camino 😊

Cómo darse de alta como autónomo en Hacienda con el modelo 037

Las personas que quieren darse de alta como trabajadores autónomos, tienen que realizar 2 trámites principales, que hay que hacer en el siguiente orden:

  1. Dar de alta la actividad en Hacienda.
  2. Realizar el alta como autónomo en la Seguridad Social.

En este artículo nos vamos a centrar en el primer paso, el alta en la Agencia Tributaria. En cualquier caso, en Cuéntica tenemos un servicio para tramitar tu alta como autónomo. Independientemente de que quieras usar Cuéntica como sistema de gestión y control, puedes contratar este servicio para resolver cualquier duda que tengas, tomar la mejor decisión sobre el mejor momento y la mejor forma para darte de alta… y hacer el trámite para ser autónomo en menos de 12 horas. Todo de forma telemática, totalmente online.

Hay dos modelos que sirven para realizar el alta de autónomo en Hacienda, que son el modelo 036 y el modelo 037. En realidad el 037 es el modelo simplificado del 036, y es el que usan la mayoría de las personas para su alta, exceptuando aquellos que necesiten darse de alta también en el ROI (en cuyo caso deberán rellenar el modelo 036 obligatoriamente porque es una opción que no aparece en el 037).

Por ello, vamos a explicar a continuación cómo realizar el alta de autónomo utilizando el modelo 037, así como toda la información que debe ser reflejada en el documento.


Es importante saber que la información que se indique en este modelo va a marcar las obligaciones contables y fiscales que el autónomo tendrá que cubrir y presentar durante el desarrollo de su actividad, por eso es muy importante que se rellene correctamente. Si surge cualquier duda, la mejor opción es echar mano de un profesional, lo cual nos puede ahorrar no solo dinero, sino también quebraderos de cabeza.
El modelo 037 se compone de tres hojas divididas en los siguientes apartados:

1. Causas de presentación

  • Alta en el Censo Empresarial: aquí se indicará que se quiere realizar el alta de la actividad.

2. Identificación

  • Datos identificativos: los datos personales del autónomo.
  • Domicilio fiscal: la dirección en la que se va a realizar la actividad.

3. Impuesto sobre la renta de las personas físicas

  • Obligación del pago fraccionado a cuenta del IRPF: se marcará esta opción solamente si la actividad que se va a desarrollar NO es una actividad profesional o, en cualquier caso, si se estima que menos del 70% de las facturas de venta no van a llevar retención. Al marcar esta opción, el autónomo estará obligado a presentar trimestralmente el Modelo 130.
  • Régimen de estimación en el IRPF: aquí se debe elegir la modalidad o el sistema por el que se va a calcular el beneficio obtenido, y por el que se tributará en IRPF. Las opciones son:
    1. Estimación Directa Normal: muy poco habitual porque exige llevar un contabilidad estricta como una sociedad.
    2. Estimación Directa Simplificada: para calcular el beneficio no es necesario llevar una contabilidad estricta sino unos libros más simples. Es la opción típica que eligen la inmensa mayoría de los autónomos y profesionales.
    3. Estimación Objetiva (Módulos): el beneficio no se calcula por los ingresos o gastos reales sino en función de unos elementos (o módulos) que existen en tu negocio (trabajadores, vehículos, superficie del local, etc). Esta opción solo se puede elegir para determinadas actividades comerciales y agrarias muy concretas. Esta lista de actividades, y sus módulos aplicables, se actualiza cada año. Aquí puedes consultar  la  orden que regula la lista de actividades en módulos para el año 2019.

La elección en el momento del alta de una de estas modalidades de estimación va a suponer unas obligaciones fiscales específicas, y además implicará una permanencia mínima durante varios años antes de poder volver a cambiar este régimen de estimación.

4. Impuesto sobre el valor añadido

  • Información obligaciones: se marcará esta opción si se van a realizar operaciones exentas de IVA y no se debe tributar por este impuesto.
  • Inicio de actividad: fecha en la que se inicia la actividad.
  • Regímenes de IVA aplicables: en el modelo 037 los regímenes de IVA que pueden seleccionarse son:
    1. Régimen general: es el régimen por defecto y el principal, el de la mayoría de los autónomos.
    2. Régimen especial de recargo de equivalencia: si se van a vender productos sin realizar ningún tipo de transformación en ellos y más del 80% de los clientes va a ser cliente final.
    3.  Régimen especial de agricultura, ganadería y pesca: si vas a ser titular de explotaciones agrícolas, ganaderas, forestales o pesqueras.
    4. Régimen simplificado: está unido al régimen de estimación objetiva de IRPF calculando el IVA a declarar en función de estos módulos, y también solo se puede elegir para ese listado de actividades.
    5. Régimen especial del criterio de caja: si se quiere pagar el IVA de las facturas emitidas cuando son cobradas y no en el momento de emitirlas.

5. Retenciones e ingresos a cuenta

Aquí el autónomo comunica a Hacienda si va a tener nóminas de trabajadores asalariados o recibir facturas de compra de servicios que le obligan a retener a los  proveedores que se dedican a las siguientes actividades:

  • Rendimientos de trabajo: nóminas, finiquitos, etc.
  • Rendimientos de algunas actividades económicas:
    1. Actividades profesionales.
    2. Actividades agrícolas y ganaderas.
    3. Actividades forestales.
    4. Actividades empresariales en estimación objetiva (actividades en módulos que están obligadas a retener el 1%).
    5. Propiedad intelectual, industrial, minas…
  • Ingresos por arrendamientos o subarrendamientos de inmuebles urbanos.

Marcar estas opciones implica la obligación de presentar trimestralmente el modelo 111 (trabajadores y profesionales) y el modelo 115 (alquileres de inmuebles urbanos).

6. Declaraciones de actividades económicas y locales

  • Actividad:
    1. Tipo de actividad: elegir si es una actividad empresarial, profesional o artística.
    2. Epígrafe e IAE: indicar el grupo o epígrafe donde está enmarcada la actividad.
    3. Descripción de la actividad: se rellena automáticamente en función al tipo y al epígrafe que se hayan marcado.
  • Lugar de realización de la actividad: debe indicarse donde se va a realizar la actividad económica.  Si se va a realizar en el propio domicilio del autónomo hay que indicar aquí el porcentaje de la casa que se va a utilizar para el desarrollo de la actividad. En función de esta información podrá luego deducirse los gastos de casa.

CONSEJO: aunque algunos de los apartados del modelo 037 pueden parecer sencillos de rellenar, la elección de los regímenes de tributación de IVA y de IRPF son más complicados, porque pueden estar condicionados, vinculados o ser incompatibles unos con otros. Por ello si no estás seguro, es muy importante asesorarte antes,  ya que la elección de estos regímenes va a condicionar tus obligaciones fiscales en el futuro.

Toda la documentación de la actividad como autónomo o empresa

Tanto los autónomos como las pequeñas empresas, en muchas ocasiones, hasta que no se plantean hacer un cambio de gestoría, no se plantean pensar en qué documentación deberían tener bien controlada de su negocio. Como autónomos/empresarios solemos pensar que el hecho de contratar los servicios de una gestoría nos exime de preocuparnos de los papeles y nada más lejos de la realidad: es obligación del empresario, ya sea un autónomo o sociedad, conservar toda la documentación relacionada con su actividad.

A continuación hacemos un repaso a todos los documentos que todo autónomo debería tener en su poder, o cuando menos tenerlos bien controlados y saber cómo generarlos o conseguirlos rápidamente en caso de necesitarlos.

Documentación fiscal para autónomos

Los autónomos, las comunidades de bienes y las sociedades civiles sin objeto mercantil no están obligados a llevar una contabilidad estricta (salvo que lo elijan voluntariamente). Tan solo están obligados a llevar unos libros fiscales que deben conservar junto con los justificantes de las operaciones registradas y las declaraciones fiscales presentadas con sus datos.

Esta documentación es la siguiente:

  • Libros de IRPF: libro de ingresos, libro de gastos y libro de bienes de inversión.
  • Libros de IVA: libro de facturas emitidas, libro de facturas recibidas y libro de bienes de inversión.
  • Declaraciones fiscales trimestrales y anuales.
  • Facturas originales reflejadas en los libros.
  • Declaraciones censales tributarias (modelo 036 y/o 037).

Documentación fiscal y contable para sociedades

Para las sociedades mercantiles, la documentación fiscal es la misma que en el caso de los autónomos, salvo que en lugar de libros de IRPF las sociedades tienen unos libros de contabilidad, porque las sociedades sí tienen que mantener una contabilidad estricta:

  • Libros contables: libro diario, libro de inventarios y cuentas anuales.
  • Cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil.

Documentación laboral

Si el autónomo o la sociedad ha tenido trabajadores, debe conservarse también la documentación de carácter laboral. En especial:

  • Contratos de trabajo y registro de contratos.
  • Nóminas, TC y control de jornadas de los últimos 4 años.
  • Alta de empresa en Seguridad Social.
  • Comunicación de apertura de centro de trabajo.
  • Libro de visitas impresos antiguos (ya no son obligatorios).
  • Contrato de servicio de prevención de riesgos laborales.

Documentación mercantil y otro tipo de documentos

Además, se requiere tener siempre bien guardada y accesible la documentación relacionada con los trámites de inicio del negocio, los cambios sociales o los documentos relacionados con cualquier gestión esporádica que se realice:

  • Escrituras sociales, modificaciones de poderes y de titularidad real.
  • Contratos relativos al negocio: alquileres, financieros, comerciales, etc.
  • Inscripciones en registros y/u homologaciones.
  • Libros de actas y libro de socios.

¿Cuánto tiempo tienen que conservar la documentación los autónomos y empresas?

  • La documentación mercantil debe conservarse durante toda la vida del negocio.
  • La documentación contable, los libros y los justificantes de las operaciones registradas en ellos, deben conservarse durante un periodo mínimo de 6 años desde el último asiento registrado, según el Código de Comercio.
  • La documentación fiscal debe conservarse durante un periodo de 4 años, que es el periodo en que Hacienda puede hacer una revisión (período de prescripción de impuestos). Sin embargo, en la práctica este periodo acaba siendo de 5 años, puesto que el plazo de 4 años se inicia desde que acaba el plazo de presentación del impuesto en cuestión. Por ejemplo: los libros se cierran a 31 de diciembre, pero el impuesto de la renta (IRPF) o el impuesto de de sociedades (IS) se presentará en junio (IRPF) o julio (IS) del año siguiente, pues bien esta es la fecha desde la que se inicia el cómputo del  plazo. En el caso de las facturas y justificantes de inversiones, el período de conservación aumenta hasta los 10 años (o mientras se están amortizando en el caso de las inversiones). Y también aumenta el tiempo en el caso de haber cerrado los ejercicios anteriores con pérdidas declaradas si las estamos compensando.
  • La documentación laboral (nóminas, cotizaciones y control de jornadas) deben conservarse durante un periodo de 4 años.

¿Tarifa plana o pluriactividad? ¿Qué bonificación me sale mejor?

Cuando un trabajador autónomo cumple todos los requisitos para poder acogerse a cualquiera de las dos bonificaciones, tanto a la bonificación de la tarifa plana como a la bonificación de la pluriactividad, se encuentra en la tesitura de decidir cuál de las dos elegir, en función de cuál le salga mejor.

Puedes consultar los artículos dedicados específicamente para cada una de las dos bonificaciones, uno para la tarifa plana y otro para la pluriactividad. En ellos se explica detalladamente en qué consisten, qué cálculos se aplican, quién puede acogerse y cómo solicitar ambas bonificaciones.

No obstante, en caso de encontrarte en el punto de cumplir con todos los requisitos para las dos, hemos preparado este esquema con todos los cálculos ya hechos y organizados para ayudarte a decidir cuál de las dos bonificaciones es mejor en tu caso.

Tarifa plana

Cuota en función del tiempo transcurrido:

  • 12 primeros meses:        60€
  • Del mes 12 al 18:            141,66€
  • Del mes 18 al 24:             198,32€
  • Del mes 24 al 36:            283,32€

Total pagado en 36 meses: 6.159,74€

Tarifa plana joven

Cuota en función del tiempo transcurrido:

  • 12 primeros meses:         60€
  • Del mes 12 al 18:             141,66€
  • Del mes 18 al 24:              198,32€
  • Del mes 24 al 36:             198,32€

Total pagado en 36 meses:  5.139,79€

Pluriactividad con jornada completa

Cuota en función del tiempo transcurrido:

  • 18 primeros meses:         125,61€
  • Del mes 18 al 36:              188,41€

Total pagado en 36 meses:  5.652,23€

Pluriactividad con jornada parcial (menor del 50%)

Cuota en función del tiempo transcurrido:

  • 18 primeros meses:            188,41€
  • Del mes 18 al 36:                213,53€

Total pagado en 36 meses:  7.234,86€

Conclusión

Con estos datos, las conclusiones que pueden extraerse son las siguientes:

  1. Si eres hombre menor de 30 años o mujer menor de 35, la tarifa plana joven es la mejor opción siempre.
  2. Si estás asalariado a jornada completa y prevés permanecer de alta de autónomo un mínimo de 36 meses, la mejor opción es la pluriactividad.
  3. Si estás asalariado a jornada completa, pero crees que no vas a permanecer de alta como autónomo muchos meses, la mejor opción es la tarifa plana.
  4. Si estás asalariado con una jornada parcial superior al 50%, la mejor opción es la tarifa plana.

La tarifa plana de los autónomos

¿Qué es la tarifa plana de los autónomos?

La tarifa plana es una bonificación que se aplica a los autónomos sobre la cuota que tienen que pagar a la Seguridad Social. El objetivo de esta bonificación en la cuota es ayudar a los emprendedores en el inicio de su actividad, que como bien sabemos es un momento en el que toda ayuda es poca, y así fomentar la creación de nuevos negocios y empresas.

¿Quién se puede beneficiar de la tarifa plana?

Todo autónomo que no haya estado dado de alta en los últimos dos años (o en tres años en el caso de haberse beneficiado de algún tipo de bonificación). Se quedan fuera de esta bonificación los autónomos que sean administradores de una sociedad ya que no podrán acogerse a esta ayuda en ningún caso.

Tipos de tarifa plana

Además de la tarifa plana «base» (la bonificación general para todos los nuevos autónomos o aquellos que puedan beneficiarse de la misma), hay una bonificación adicional para el caso de emprendedores jóvenes, para los llamados «autónomos colaboradores» y también para aquellos que realicen su actividad en municipios pequeños. A continuación resumimos las condiciones de los cuatro casos.

Tarifa plana:

Es la tarifa dirigida a cualquier trabajador autónomo, independientemente de la edad que tenga:

  • Desde el mes 1 al 12: desde la fecha del alta, la cuota de la seguridad social será de 60€ si se ha optado por cotizar por la base mínima. En caso de cotizar por una base superior a la mínima, la bonificación será de un 80% durante este primer año.
  • Desde el mes 13 al 18: bonificación del 50% en la cuota de la seguridad social como autónomo.
  • Desde el mes 19 al 24: bonificación del 30% en la cuota de la seguridad social como autónomo.

Tarifa plana joven:

Es una bonificación adicional a la tarifa plana, dirigida a autónomos menores de 30 años (o menores de 35 en el caso de las mujeres):

  • Las mismas condiciones que la tarifa plana base hasta el mes 24, pero a partir de ahí tendrá un año más de ayuda (hasta el mes 36) en el que tendrá una bonificación del 30%.

Tarifa plana por municipio:

Es una ligera modificación de la tarifa plana y está dirigida a autónomos que residan y desarrollen su actividad en un municipio de menos de 5.000 habitantes. Con la siguiente modalidad:

  • Desde el mes 1 al 24: 60€ para aquellas personas que hayan optado cotizar por la base mínima. En caso de cotizar por una base superior a la mínima establecida, la bonificación será de un 80%. Es decir, es la misma ayuda del primer año de la tarifa plana, pero extendido a dos años.

Para poder acogerse a esta tarifa, el autónomo debe estar empadronado en el municipio en el momento del alta y también en la Hacienda correspondiente a ese municipio. Para no perder la bonificación y no tener que devolver las cantidades que se han dejado de ingresar:

  1. Debe mantener dada de alta la actividad durante al menos 2 años.
  2. Debe permanecer empadronado en ese mismo municipio durante al menos 4 años.

Tarifa plana de familiar colaborador (autónomo colaborador):

Esta bonificación se aplica al cónyuge, pareja de hecho y familiares de trabajadores autónomos hasta el segundo grado inclusive.

  • Desde el mes 1 al 18: bonificación del 50% en la cuota de la seguridad social.
  • Desde el mes 19 al 24: bonificación del 25% en la cuota de la seguridad social.

Para poder acogerse a esta tarifa, el familiar no puede haber estado dado de alta como autónomo en los 5 años inmediatamente anteriores a la fecha del alta.

¿Cómo debe solicitarse la tarifa plana?

La tarifa plana en realidad no se solicita, no hay que rellenar ningún documento. Si cumples todos los requisitos, la Seguridad Social debería aplicártela directamente al darte de alta como autónomo.

Debes tener en cuenta que estas bonificaciones son incompatibles con cualquier otra bonificación de la Seguridad Social. Si te estás planteándote acogerte a la bonificación por pluriactividad, es aconsejable que antes veas cuál de las dos bonificaciones te sale más rentable.

Bonificación por pluriactividad: ¿qué es y quién puede acogerse?

¿Qué es la pluriactividad?

Una duda habitual de muchas personas es si alguien que ya está trabajando por cuenta ajena (es decir, para una empresa) puede además trabajar por cuenta propia (como autónomo). ¿Es legal estar trabajando como autónomo y a la vez estar contratado como trabajador en una empresa?

Respuesta rápida:

  • Sí, es posible. Es totalmente legal y se llama «estar en pluriactividad«.

Una persona está en esta situación cuando está obligada a cotizar en varios regímenes distintos de la Seguridad Social. Por ejemplo, si realiza una actividad por cuenta ajena estaría cotizando en el RGS (Régimen General de la Seguridad Social) y, si al mismo tiempo realiza una actividad por cuenta propia, estaría además cotizando en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos).

En esta situación, al cotizar en varios regímenes a la vez la Seguridad Social te devolverá el exceso de cotización sin que tengas que presentar ninguna solicitud de devolución.

¿Quién puede acogerse a la bonificación por pluriactividad?

Todo aquel que nunca antes se haya dado de alta como autónomo y que, además, no vaya a ser autónomo societario (administrador de una sociedad).

Si se cumplen ambas cosas y va a estar en una situación de pluriactividad, en lugar de pagar la cuota de autónomo (que actualmente es de 283,32€) en el momento de realizar el alta de autónomo se podrá acoger a la bonificación por pluriactividad de nuevos autónomos.

¿Qué bonificación por pluriactividad me puedo aplicar?

Dependiendo del tipo de jornada que se tenga por cuenta ajena, las bonificaciones serán las siguientes:

  • Alta de nuevo autónomo y además trabajo a jornada completa por cuenta ajena:
    • Durante 18 meses la cuota de S.S. será de 125,61€.
    • Los 18 meses siguientes la cuota de S.S. será de 188,41€.
  • Alta de nuevo autónomo y además trabajo a jornada parcial superior al 50% por cuenta ajena:
    • Durante 18 meses la cuota de S.S. será de 188,41€.
    • Los 18 meses siguientes la cuota de S.S. será de 213,53€.

Debes tener en cuenta que estas bonificaciones son incompatibles con cualquier otra bonificación de la Seguridad Social. Si te estás planteándote acogerte a la tarifa plana de autónomos, es aconsejable que antes veas cuál de las dos bonificaciones te sale más rentable.

Sistema RED: qué autónomos están obligados y cómo darse de alta

A partir del 1 de octubre de 2018, casi todos los autónomos van a tener que utilizar el sistema RED para realizar sus gestiones con la Seguridad SocialSi eres autónomo y todavía tienes dudas al respecto, a continuación te contamos todos los detalles sobre este servicio, sus requisitos y cómo darte de alta.

Qué es el sistema RED

El sistema RED es un servicio que ofrece la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) a las empresas y profesionales. Es una plataforma online que permite gestionar telemáticamente todos los trámites relacionados con la afiliación, la cotización y la recaudación de cuotas de la Seguridad Social. Todos estos trámites deben realizarse obligatoriamente de forma electrónica.

Quién está obligado a darse de alta en el Sistema RED

En marzo de 2018 entró en vigor la Orden ESS/214/2018, de 1 de marzo, la cual establece que todos los profesionales autónomos también estarán obligados a darse de alta en el Sistema RED desde el 1 de octubre de 2018 para poder realizar cualquier trámite con la Seguridad Social de forma online.

Los únicos autónomos que quedan fuera de esta obligación son:

  • Profesionales taurinos.
  • Profesionales incorporados al Sistema de Empleados del Hogar.
  • Autónomos del Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores del Mar, grupos segundo y tercero.

Cómo darse de alta en el Sistema RED

La nueva normativa da la posibilidad de que sean los propios autónomos los que se afilien al sistema. Tienen dos opciones distintas:

Opción 1: te afilias tú mismo al Sistema RED

El sistema permite que tú mismo, como autónomo, te afilies al sistema RED. Para ello, debes disponer del certificado electrónico (si no tienes, en este post te contamos cómo conseguir tu certificado electrónico de forma gratuita).

  1. Debes rellenar el Modelo FR. 101 (solicitud de autorización para el sistema RED) y llevarlo a una oficina de la Seguridad Social junto con:
    • Fotocopia de tu documento identificativo (DNI, NIE, Pasaporte)
  2. Una vez presentada la autorización, transcurridos unos días te llegarán las copias de la resolución de autorización. Con esto, quedarás autorizado para acceder al sistema desde tu propio ordenador.

Una vez autorizado, tendrás acceso a distintos servicios, por ejemplo podrás tramitar el alta como autónomo, la baja del cambio de número de cuenta de cotización, cambio de domicilio, cambio de base de cotización, etc.

Opción 2: autorizas a tu asesor a actuar en tu nombre

En este caso, autorizas a tu asesor para que actúe en tu nombre utilizando el sistema RED. Para ello tan solo necesitas tener tu certificado digital, porque tu asesor será quien se encargará de hacer la solicitud y tú solamente tendrás que firmar con tu certificado digital.

Cómo darse de alta como autónomo en la Seguridad Social

A la hora de dar el salto y adentrarte en el mundo del autónomo, el proceso de tramitación del alta está dividido en dos pasos:

  1. Darte de alta en Hacienda (obtienes el famoso modelo 036 o 037).
  2. Darte de alta en la Seguridad Social (con el alta de Hacienda que has realizado previamente).

En este artículo nos vamos a centrar en el segundo paso, el alta en la Seguridad Social. En cualquier caso, en Cuéntica tenemos un servicio para tramitar tu alta como autónomo. Independientemente de que quieras usar Cuéntica como sistema de gestión y control, puedes contratar este servicio para resolver cualquier duda que tengas, tomar la mejor decisión sobre el mejor momento y la mejor forma para darte de alta… y hacer el trámite para ser autónomo en menos de 12 horas. Todo de forma telemática, totalmente online.

Desde octubre de 2018 los autónomos tienen la obligatoriedad de estar dados de alta en el sistema RED para realizar los trámites con la Seguridad Social de forma telemática, y en concreto la tramitación del alta como trabajador autónomo en Seguridad Social ha cambiado.

Para poder realizar tú mismo el alta en S.S., antes de nada tienes que disponer de un certificado electrónico, que deberás tener instalado en el ordenador o dispositivo desde el que vayas a realizar el alta. Si todavía no lo tienes, en este artículo te explicamos cómo conseguir tu certificado electrónico y cómo utilizarlo.

A continuación vemos los pasos a seguir para la tramitación de un nuevo alta de autónomo.

  1. Acceder a la Sede Electrónica de la Seguridad Social → Ciudadanos → Afiliación e Inscripción → Alta en RETA → Certificado Digital.

    • Si vamos a darnos de alta como un autónomo normal, marcaremos la casilla de «Resto de trabajadores autónomos». Si no, cada uno marcará la casilla que se adapte al tipo de trabajador autónomo que va a ser.
  2. A continuación te pedirán datos relacionados con el alta que previamente habrás realizado en Hacienda (modelo 036 o 037).
  3. El último paso es responder a un formulario con algunas preguntas relacionadas con las coberturas que deseas tener como trabajador autónomo:

    • Lo primero que tienes que seleccionar es el CNAE que corresponde a la actividad económica que vas a realizar y la fecha de inicio de actividad (ambos datos los tienes en el modelo de tu alta en Hacienda).
    • Si quieres acogerte a la incapacidad temporal, que es la cobertura que te cubre en caso de baja por enfermedad común.
    • Si estás en situación de pluriactividad (es decir, si ya estás trabajando actualmente como asalariado). En ese caso te acoges a las contingencias comunes, al estar cotizando en dos regímenes distintos, y la Seguridad Social te devolverá de forma automática todo el importe que pagues de más.
    • La «cobertura por cese de actividad» significa que cotizas un 2,20% adicional, por lo que pagas un poquito más en la cuota de autónomos para que, en el caso de que no te veas obligado a dar de baja tu actividad, puedas cobrar paro. Esto no lo conceden a la ligera ya que hay que cumplir con una serie de requisitos.
    • Las «contingencias profesionales de trabajo o enfermedad», se marcan en caso de que quieras tener cobertura por accidente de trabajo o enfermedad provocada por la actividad del mismo. Cotizarás un poquito más, cuyo porcentaje varía en función del riesgo que implica el desarrollo de tu actividad.
    • Por último, tienes que seleccionar la mutua con la que quieras trabajar.
Si necesitas ampliar más información sobre el alta en Seguridad Social, tienes también disponible online el manual de ayuda oficial de la Seguridad Social.

Ya soy autónomo… ¿y ahora qué?

Acabas de darte de alta como autónomo y de comunicar a Hacienda el inicio de tu actividad empresarial o profesional. ¡Por fin! Pero de repente, te das cuenta de que hay una infinidad de cosas que tienes que hacer, otras que estás seguro de si tienes que hacerlas o no… y esa continua sensación de: «¿me estaré dejando de hacer algo a lo que esté obligado y no me haya enterado?«.

Conocemos perfectamente esa sensación. Nos la han transmitido los emprendedores con los que llevamos trabajando y asesorando desde hace más de 20 años, desde mucho antes de que naciera Cuéntica.

Una de las cosas más importantes al comenzar la actividad es saber distinguir entre:

  • las cosas que hay que hacer, las que son realmente importantes y necesarias para el éxito económico del proyecto, y
  • aquellas otras cosas que también son obligatorias, pero que no van a determinar tu éxito en esta nueva aventura.

Las claves del éxito económico en tu nueva actividad

Si me pidieran definir en una sola frase cuál es la clave del éxito de un nuevo emprendedor, diría que la clave está en el control. El control de esta nueva actividad empresarial o profesional que inicia. El control del negocio.

No hay nadie que conozca el proyecto mejor que el propio emprendedor. Nadie entiende su actividad y el enfoque del negocio mejor que él. Y el control económico del mismo es muy fácil si se controlan los seis aspectos fundamentales que comento a continuación.

1. Control de la facturación e ingresos

El momento de mayor incertidumbre económica es el inicio de la actividad. Por ello, una buena gestión de los ingresos y de la facturación es determinante: controlar bien los tiempos de facturación, los importes, las formas de cobro y sus plazos… e incluso tener una previsión de ventas. Todo ello es necesario para ver la evolución y la continuidad del negocio.

Pero, además, la factura es también el último elemento de la venta entregado al cliente, y no puedes darte el lujo de presentar un documento con errores, incorrecto o incluso con una imagen poco profesional. Las facturas deben cumplir una serie de requisitos legales para que sean correctas, deben contener todos tus datos fiscales y los de tu cliente y deben ser correlativas en fecha y número. Y, también, deben recoger claramente los impuestos: el IVA desglosado del importe total y si eres un profesional también la retención del IRPF que te corresponda.

Si quieres más información sobre las facturas, te dejo un enlace:

2. Control de los gastos y compras

A partir de ahora tienes que pedir la factura de todas las compras relacionadas con tu actividad. Nadie mejor que tú sabe qué es lo que compras y para qué lo haces. Y para controlar estas compras y gastos no es necesario saber contabilidad, solo es necesario clasificar los gastos de forma útil para ti: proveedor, importes, fechas y periodicidad.

Esto te permitirá ver su evolución, periodicidad, plazos de pago e incluso tener las previsiones de gastos futuros. Y además te va a permitir desgravarlos fiscalmente para calcular tu beneficio.

3. Control del dinero (tesorería)

Define y controla los medios de pago que vas a utilizar: las cuentas bancarias, las tarjetas de crédito o débito y sus saldos de dinero iniciales. Recomendación: crea nuevas cuentas bancarias para usar únicamente para tu actividad empresarial o profesional, así te será mucho más fácil.

Si has registrado los ingresos y los gastos como indicamos, ya tienes automáticamente todos los datos que necesitas para controlar los cobros y los pagos de tu negocio. Simplemente se trata de revisar y confirmar que estos cobros y pagos se realizan tal y como se había previsto. Si el pago de una factura se ha retrasado 5 días, por ejemplo, modifica el cobro para que refleje cuándo se ha realizado en realidad. Así tendrás un control exacto del dinero del que dispones y un completo calendario de movimientos y saldos, que es esencial para la continuidad del proyecto.

4. Control de tu evolución económica (con indicadores o KPI’s)

Si ya tienes controlados los ingresos, los gastos, y también los cobros y los pagos… ya tienes toda la información que se necesita para tener bajo control el negocio y su evolución. Ya tienes todos los datos y ahora solo queda interpretarlos, simplemente con un mínimo de sentido común, para seguir la evolución de estos indicadores.

Al principio, posiblemente los ingresos serán inferiores a los gastos, es algo muy habitual en muchas actividades. Pero controlando bien la evolución de ambos – y del dinero disponible para cubrir esas diferencias – todo empezará a ir bien a medida que la actividad vaya creciendo.

Márcate unos objetivos económicos para alcanzar el beneficio deseado en un plazo de tiempo razonable y comprueba cómo va evolucionando.

5. Control de tus obligaciones fiscales

Desde el momento en que te das de alta como trabajador autónomo tienes una serie de obligaciones fiscales. En concreto:

  • Estás obligado a guardar y conservar las facturas y justificantes de la actividad, tanto de los ingresos como de los gastos.
  • Estás obligado a llevar unos «libros oficiales» de ingresos, de gastos y otro de inversiones. Son los resúmenes de todos los ingresos, gastos e inversiones que vas realizando por tu actividad a lo largo del tiempo.
  • Estás obligado a presentar cada trimestre la liquidación de los impuestos que corresponden a tu actividad. Según a qué te dediques, tendrás que presentar unos modelos u otros.

Cumplir con todas estas obligaciones no va a hacer que tu negocio facture más ni que alcances antes tus objetivos económicos, pero sí te va a dar la tranquilidad de que todo está correcto y te evitará cualquier problema o sanción de la Agencia Tributaria.

Controlar tus obligaciones fiscales y tener una previsión de los impuestos que vas a tener que pagar cada trimestre te va a permitir centrarte con tranquilidad en el negocio. Y dormirás mejor, créeme 😉

6. Información, aprendizaje y asesoramiento continuado

A partir de ahora también vas a necesitar estar informado y actualizado sobre todos los cambios que puedan afectar a tu actividad y a tus obligaciones como autónomo.

Además, al principio, se tienen un sinfín de dudas sobre todos los aspectos económicos. Desde «cómo hacer correctamente un factura» o «cómo pasar un recibo a un cliente por el banco», hasta «qué gastos me puedo deducir» o «qué impuestos debo presentar», por poner algunos ejemplos de dudas que resolvemos habitualmente.

Por eso, es importante disponer de un servicio de apoyo y asesoramiento que no solo sirva para solventar rápidamente todas estas dudas, sino también que te ayude a ir aprendiendo todas las buenas prácticas que una nueva empresa – o un buen profesional – debe conocer.

¿Cómo controlar un nuevo negocio de forma fácil?

Cuéntica es un sistema pensado para ayudarte con estas seis claves. De hecho, no es casualidad que la herramienta web esté dividida en cinco secciones:

  1. Facturar y controlar tus ingresos: las facturas van a tener un formato oficial, sin errores, van a cumplir todas tus obligaciones fiscales y vas a poder enviárselas directamente a tus clientes por correo electrónico.
  2. Registro y control de gastos de forma muy sencilla e intuitiva.
  3. Control de tesorería, para que solo tengas que revisar y confirmar tus cobros y pagos.
  4. Panel de control, con todos los indicadores y métricas esenciales generados de forma automática, para que controles de un simple vistazo la evolución de la empresa.
  5. Informes y modelos fiscales: un calendario fiscal para que no se te olvide ninguna obligación y ninguna fecha. Y, por si acaso, nosotros te avisamos cada vez que comienza el plazo para presentar cualquier documentación.

Además, puedes elegir añadir módulos adicionales a la propia herramienta para conseguir:

  • Generar automáticamente todos tus informes, los libros oficiales y los modelos fiscales obligatorios, listos para que puedas presentarlos en la web de Hacienda.
  • Que nuestro equipo revise toda la información que tienes en tu cuenta, corregirla si es necesario y presentar todas tus obligaciones en tu nombre.
  • Asesoramiento continuo, con un equipo de economistas experimentados que resolverán cualquier duda económica o fiscal que necesites.

Cuéntica es un servicio diseñado para ayudarte a gestionar muy fácilmente, y sin errores, lo esencial de tu actividad: ingresos, gastos, cobros y pagos, obligaciones fiscales y control real del negocio. Y te acompañamos en el camino, porque sabemos que siempre van surgiendo dudas.

Si quieres, puedes echar un vistazo en nuestra web, escribirnos a través del chat o llamarnos por teléfono (976 910 380). Estaremos encantados de resolver cualquier duda que tengas 😊

Nadie mejor que tú para llevar las cuentas de tu negocio.
Compruébalo tú mismo.

15€/mes. Los primeros 15 días son gratis.