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Gastos suplidos: qué son, ejemplos prácticos y aclaración de dudas habituales

Imagen decorativa con el titular del post sobre los gastos suplidos y una ilustración con el logotipo de Cuéntica.

Un gasto suplido es aquel gasto que un profesional (autónomo o empresa) paga en nombre de su cliente y que posteriormente le repercute en la factura por el mismo importe exacto que ha pagado, sin añadir ningún margen de beneficio.

Lo más importante de este tipo de gastos es que actúas como intermediario/a: pagas algo por encargo de tu cliente y luego le pides que te lo reembolse.

Para que un gasto sea considerado «suplido» debe cumplir todos estos requisitos:

  1. Debe ser pagado en nombre del cliente (existe un encargo o contratación previa).
  2. Debe estar justificado con una factura a nombre del cliente (no a tu nombre).
  3. Debe repercutirse por el mismo importe exacto sin añadir ningún margen.

Ejemplos de gastos suplidos

Los gastos suplidos son habituales en ciertas profesiones. Por ejemplo:

Arquitectos:

Abogados y asesores:

Guías turísticos:

Qué no es un gasto suplido

Hay dos casos que suelen generar confusión y que no son gastos suplidos. Los vemos a continuación aclarando las dudas habituales.

Recursos que utilizas para tu trabajo

Los materiales o servicios que adquieres para realizar tu trabajo no son gastos suplidos, aunque sean algo necesario para un cliente concreto. Si los adquieres tú y la factura es a tu nombre, entonces es un gasto normal (no un suplido). Ejemplos:

Productos o servicios con margen de beneficio

Si añades cualquier margen de beneficio al coste original del gasto, entonces ya no es un gasto suplido. Por ejemplo:

Implicaciones fiscales de los gastos suplidos

Los gastos suplidos tienen características especiales a nivel fiscal.

En relación al IVA:

En relación al IRPF:

Obligaciones fiscales: libro de gastos suplidos y provisiones de fondos

Cualquier profesional que opere con gastos suplidos deberá mantener, además del resto de libros oficiales obligatorios, un libro específico con el detalle de todos los gastos suplidos y provisiones de fondos.

Qué documentación debes guardar para justificar un gasto suplido

Para que Hacienda acepte un gasto como suplido en caso de inspección, debes conservar:

  1. La factura original del proveedor, que debe estar a nombre de tu cliente (y no a tu nombre).
  2. El justificante de pago del gasto.
  3. Un justificante del encargo o contratación por parte del cliente en el que quede claro que se va a realizar dicho pago.

Resumen

Los profesionales que, por su actividad, suelen trabajar pagando gastos suplidos, también suelen pedir a sus clientes que les adelanten una cantidad de dinero para hacer frente al pago de estos suplidos. Este dinero que reciben se llama provisión de fondos y sirve para cubrir estos pagos del cliente, haciéndose al final una liquidación para ajustar la diferencia.

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